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¿QUÉ ES EL EQUILIBRIO DINÁMICO?

Por Antónimo de Versus

Mientras que el equilibrio es aquel estado de inmovilidad en el que dos o más fuerzas actúan en sentidos opuestos, contrarrestándose o anulándose, la dinámica por el contrario implica movimiento o actividad. ¿Cómo es entonces que estas dos palabras pueden coexistir en un mismo espacio? Su comunión es simplemente fascinante. Quizá la forma más sencilla de describir este concepto sea imaginarnos a un malabarista con sus clavas en monociclo.

Naturaleza del Equilibrio Dinámico

Podríamos decir que cada cosa posee esta característica, su complejidad dependerá del grado de construcción en el que se encuentre el objeto. Así pues, el cuerpo humano es un claro ejemplo de esta actividad, pero también está la mente, de la que se deriva una química cerebral compleja. ¿De qué manera está conectada la conciencia con este sistema?

Podemos definir la conciencia como el conocimiento actual y deliberado de nuestra propia existencia; puesto que el objetivo del ser humano es su conservación y preservación, dichos mecanismos son monitoreados y ajustados según las circunstancias, definidas por las necesidades. Mientras que las necesidades encienden los focos rojos de nuestros sistemas son los deseos los que tienden a desequilibrarnos. Como dice Gurdjieff: “El pecado es todo lo que no es necesario”, de esta forma buscamos suplir la carencia con sustitutos detonantes de placer, pero ¿Qué pasa cuando caemos en conductas adictivas? Buscando crear un balance a un escenario de inestabilidad creamos uno nuevo con oscilaciones aleatorias impredecibles.

Las Clavas

Si consideramos todas las variables que debemos mantener en armonía, desde nuestra alimentación, la higiene como parte esencial del mantenimiento de nuestra salud, el descanso, el sexo, nuestras relaciones personales, la defensa de nuestros derechos, el cumplimiento de nuestras obligaciones, incluso el ocio como método de inmunidad psíquica e intelectual, el resultado es completamente abrumador.

Pertenecemos a un sistema que está interconectado. De entre el torrente de pensamientos presentes todos los días surgen acciones como resultado de decisiones tangibles inspiradas por las ideas. Dichas acciones tienen un impacto colectivo significativo. Una forma platónica y trascendental de vivir, es pensar en términos de unidad como resultado de una percepción global/generalizada y de compartir una sola conciencia. Don DeLillo, destacado escritor estadounidense dijo: “Estar aquí es una especie de abandono espiritual. Solo vemos lo que otros ven, los miles otros quienes estuvieron aquí antes, aquellos que vendrán después. Hemos acordado ser parte una percepción colectiva”.

El Tren de Pensamiento

Por más que se agite la botella con agua y aceite, la mezcla no se volverá homogénea. Más sin embargo si las moléculas de ambas sustancias se someten a condiciones extremas serán capaces de fusionarse. El tren de pensamiento se refiere pues a la maquinaria emanada de un sistema de integración compuesto, en donde las ideas son absorbidas o desechadas en función a una mecánica complejamente dispuesta, que de ninguna manera es estática, pero responde a principios universales.

El Recurso de la Intuición

Nuestro cerebro es capaz de procesar alrededor de dos mil bits de información de forma consciente cada segundo. Su verdadero poder radica en la función de analizar datos de manera subconsciente con hasta cuatrocientos mil bits por segundo, es decir, esta “mente emocional”, o a la cual podemos nombrar también “mente construida” debido a las fuertes conexiones neuronales que hemos creado es doscientas veces más receptiva.

Ahora imagina tratar de procesar todas estas respuestas de manera consciente. Necesitaríamos más de un centenar de cerebros plenamente conscientes para comenzar a entenderla. Nuestra mente subconsciente es capaz de realizar un análisis multi-factorial determinante y progresivo.

¿Entonces, cómo nos damos cuenta cuando es la intuición la que habla y no el razonamiento? Simple, con el razonamiento procesamos los pensamientos reiteradamente en nuestra cabeza y como conclusión racional surge una respuesta, en cambio con la intuición surge un pensamiento sin haberte hecho una pregunta previa.

“La vida puede resultar aterradora cuando te das cuenta que carece de timón, la intuición es la destreza de velas, vientos y mareas”.

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