EL NUEVO SEXO

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PRAVIA 15 (enero – febrero 2015)

Por: Esther Bedolla Aceves

En Facebook la chica se hacía llamar “I Need Sex”, Laura Michaels es una inglesa de 23 años que logró convocar a más de 50 hombres para encuentros sexuales antes de que cerraran su cuenta. “Violeta” es una Web Camer (usuaria de cámaras web) de Córdoba que cobra 1.99 dólares el minuto por verla desde su habitación hacer lo que le pidan y quitarse o ponerse lo que el cliente desee. “Daniela Ol” de 19 años sube a sus redes sociales fotos semidesnuda con el simple objetivo de recibir “likes”, no cobra por sexo pero sí chatea con sus fans de Facebook para guiar sus fantasías en solitario.

El uso de las redes otorga un mayor número de amistades y relaciones de pareja que en el entorno real. Sin embargo por ser una red mundial, las conexiones difícilmente se llevan de lo virtual a lo real, como cibernautas, cuando comprendemos esto decidimos acoplarnos dejando lo virtual en lo virtual y lo real en lo real. En la web los ofrecimientos sexuales se dan por montones y pudiendo ser la edad, sexo y descripción que se quiera ser, es sólo cuestión de echar andar la imaginación para lograr una simulación realista de una experiencia sexual.

Hoy en día esta lógica ha funcionado tan bien que lo que alguna vez se consideró cibersexo ahora se transforma rápidamente en el nuevo sexo. Y bien ganado se lo tiene si se ve como un modo físicamente seguro para experimentar con pensamientos y sentimientos sexuales. No hay riesgos de embarazo por lo que puedes olvidarte de la frase “no me ha bajado” ni enfermedades de transmisión sexual. Además, se pueden llevar a cabo fantasías que en la realidad de una persona antisocial, tímida o con un físico que algunos consideran poco deseable, no se atreverían a hacer.

Aquellos que buscan llevar la experiencia del nuevo sexo a otro nivel de fantasía, prueban en un mundo de MUDs o avatares. El mudsex o tinysex se basa en crear un personaje de tipo videojuego y entrar a una plataforma de interacción virtual con otros personajes con la intención de tener cibersexo. Páginas como “Red Light Center están dedicadas exclusivamente a este tipo de encuentros sexuales entre avatares. Se han creado grupos sado, comunidades transexuales, comunidades peludas (con personajes de apariencia mitad animal, mitad humana) clubs voyeuristas y shows de exhibicionismo, todo en mundos animados y coloridos con acceso mundial donde no importa la distancia, raza o religión.

Por otro lado, parejas consolidadas que después de un tiempo de relación se encuentran viviendo en ciudades o países distantes uno del otro, se han beneficiado por el nuevo sexo. La industria de los juguetes sexuales ha creado un juguete en dos piezas, una es modelada en base a la anatomía de una vagina y la otra en un modelo de pene, conectados vía usb a un dispositivo con cámara web que manda estímulos del dispositivo al juguete de la pareja y viceversa usando tecnología similar a la usada en las pantallas touch. En Taiwan han mejorado este juguete haciéndolo libre de cables y con una tecnología sensitiva que llamaron “air pump”. Y en Estados Unidos no son prototipos de juguetes sino de ropa interior que crea estas mismas sensaciones con su exitoso video propaganda “touch over the internet” en youtube.

Ahí lo tienes. No hay excusa alguna para no comenzar a experimentar el sexo en cualquiera de sus formas; tradicional, telefónico, digital, cibernético, tántrico…  pero si al ver la película “Her” logras emocionarte con la escena de sexo virtual o si deseas llevar tu amistad con la irlandesa que conociste en la web a otro nivel, ¡ya estás listo para unirte al maravilloso mundo del nuevo sexo ¡Bienvenido! ¿Quieres sextear?

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