GAY DESDE ALGUIEN GAY

Gay desde un gay.

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PRAVIA 08

Por: Héctor Cronos.

Cuando me percaté de que mi homosexualidad no era solo una fase, sino algo perpetuo, entendí que se quedaría conmigo y haría mi vida una aventura más interesante de la cual se tenía planeada por mis padres y la sociedad. Todo comenzó cuando las Spice Girls se volvieron un ícono de la cultura pop con su primer disco. ¡No podía dejar de escucharlo! Lo ponía una y otra y otra vez. No era que me había enamorado de alguna de ella, ni que la complejidad en las letras de “Wannabe” me hubieran atrapado. La realidad de las cosas es que quería ser una de ellas: Mexican Spice.

Con el tiempo aprendí que mi sexualidad era algo con lo que tenía que hacer las paces si no quería sufrir por el resto de mi vida, además, es algo tan arraigado a quien soy que si quería que los demás lo aceptaran lo tenía que empezar por aceptar yo. Lo verdaderamente interesante comenzó cuando decidí salir del closet; no, perdón, cuando decidí cortar la puerta del closet con una sierra eléctrica y prenderle fuego a los restos que quedaban para así no tener ningún closet al cual regresar.

Las mejores reacciones fueron las de la típica amiga que estaba tratando de hacerla de cupido, en serio, las mejores. “Ay güey! En serio? Eres un tipazo y que bueno que decidiste decírselo al mundo. ¡Es más conozco al güey ideal para ti! Solo que esta casado con hijos” Y si no estaba casado con hijos ese “güey” ideal estaba viviendo en Rusia, o tenía una relación de 7 años o estaba muerto. A todas estas queridas amigas aprendí a responderles con un “¿ah si?” y dejarlo ir. Cuando el mundo se entera de que eres gay comienzan a surgir las dudas y te vuelves el gurú de la homosexualidad para tus amigos heterosexuales. He contestado cosas tales como:

-“Si los dos son o sea tipo “niños” entonces quién es la niña güey?”

-Ninguno, los dos somos el vato, por eso somos homosexuales.

-“¿Quieres tener hijos, y si salen heterosexuales?”

Después de levantarme y tener que respirar y contar hasta diez le di la respuesta: ¿Crees que a los gays los educan para ser gays? OBVIO NO!

¡Si mi hijo sale heterosexual pues es porque así es! ¡Y si es gay pues que sea gay! ¡No es como si les inculcaras un gusto por el futbol o el cine!

-“¿Por qué los gays tienen tanto sexo?”

-Porque los dos somos hombres y como somos hombres siempre estamos pensando en sexo y como somos hombres no nos gusta complicarnos tanto la existencia.

Como estas preguntas hay miles y tampoco estoy hablando por todos los gays. Esta es mi opinión y lo que he aprendido con los años. También me di cuenta de que no encajo en el mundo de la “escena gay”. No soy fanático del mentado “circuit” (música de antro gay), no me gusta quitarme la playera en los antros, es más, no me gustan los antros. Para el mundo heterosexual soy de cuerpo común pero para el mundo gay estoy obeso, no me saco la ceja ni lo haré jamás. Son varios factores por los cuales prefiero mantenerme en las afueras de este tipo de “escena”, digo, no es para mí pero puede que sea lo ideal para muchos.

Antes pensaba que ser gay me hacía especial, diferente. Con el pasar de los años me di cuenta que esto no es verdad, pues hay muchos gays. Me alegra que las circunstancias hayan cambiado y que aceptarlo se haya vuelto una practica cada vez más común. El ser homosexual aun puede ser una batalla constante para muchos -y no digo que ya no lo sea para mí- pero estas son sólo batallas comunes de un ser humano, ya no podemos escudarnos y decir que el mundo es un lugar terrible para un gay. Me enorgullece vivir en una época donde la sexualidad ya no define tu persona, si no la persona define su sexualidad. ¿Queríamos igualdad? Pues poco a poco se nos está siendo otorgada, ahora tendremos que aprender a vivir con ella.

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