MASTURBACIÓN

Las mujeres también quieren.

0

PRAVIA 10 (marzo – abril 2014)

Por: Redacción Pravia.

Hay muchos mitos en torno a la masturbación. Tantos, que a veces hasta el tema da flojera.  Recuerdo cuando iba en primero de secundaria y un amigo me dijo:

-Ayer mi hermana me cachó jalándomela.

-¿Jalándote la qué?

-Pues la verga, ¿qué más?

Me quedé en shock. Fue ahí cuando aprendí lo qué era la masturbación. Este acto para los hombres es algo común y del que se habla, pero para las mujeres la situación es diferente. Cada estudio arroja un resultado distinto, pero se estima que entre el 78% y el 92% de las mujeres se masturba. Independientemente de que tenga vida sexual activa.

Sin embargo, el tema es tabú. Sólo una de cada cuatro mujeres que se masturba lo admite, y aún así no lo grita a los 4 vientos. Es el típico secreto que todos saben pero nadie comenta. La mayoría de las mujeres no alcanza a tener un orgasmo con pura penetración, y prefiere hacer justicia con sus propias manos. El problema radica en que, como es un secreto a voces, muchas mujeres suelen sentirse raras y tener sentimientos de culpa al respecto, lo que a su vez, hace que continúe siendo tabú.

No sólo no es malo, es bueno. Masturbarse seguido puede ayudar a prevenir infecciones cervicales, pues los fluidos naturales de la excitación limpian las paredes vaginales. Además comparte algunos beneficios con el sexo como aliviar tensión y segregar estrógeno, que da brillo al pelo y evita las arrugas. Masturbarse también implica explorarse, por lo que se pueden  detectar irregularidades físicas que den indicios de alguna enfermedad. Además, una mujer que conoce su cuerpo y cómo darle placer, tendrá una vida sexual más honesta y satisfactoria.

Se dice que no porque un hombre se masturbe quiere decir que su pareja no lo satisfaga y es lo mismo para la mujer. La masturbación es tan buena e importante para muchas como el sexo. ¿Porqué renunciar a uno por el otro?  Cada uno satisface necesidades distintas, pues como decían en American Pie, “no es lo mismo jugar squash que tennis”.  Otro beneficio compartido entre estas actividades es el de sentirse más sexy: a más actividad sexual (la que sea) más ganas de repetir la experiencia. Algo así como ir al gimnasio.

Sin embargo sí hay algunas precauciones que tomar. Por ejemplo, usar saliva como lubricante puede aumentar las posibilidades de una infección vaginal, por lo que se recomienda usar lubricante. También es importante (y esto aplica también para relaciones sexuales) lavarse las manos antes y después de acto, de lo contrario se puede infectar la zona. Por último, es imprescindible usar juguetes sexuales para la masturbación, pues cualquier otro objeto puede lastimarte y/o hacerte pasar el oso de tu vida. ( ¿Escucharon alguna vez de la mujer que llegó con una botella de refresco entre las piernas? Pues sí pasó.)

Al final no importa si lo compartes o lo guardas para ti, la idea es que cada quien haga lo que más le convenga y lo disfrute, libre de culpas.

DEJA UNA RESPUESTA

Déjanos un comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí