Una historia de lucha: vivas nos queremos

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by wismag.com

Por Mayra Cruces

Un hashtag que desde que se inició no ha dejado de estar activo, los testimonios y las denuncias han ido incrementando. Todos los días se dan a conocer testimonios de chicas que han sido atacadas ya sea porque quieren abusar sexualmente de ellas o por secuestrarlas, los casos que se han estado denunciando en el metro de la ciudad de México son alarmantes y causan miedo entre los ciudadanos.

Surgió en Argentina en 2015, con una marcha para protestar en contra de los feminicidios y la violencia contra la mujer, además de que en ese tiempo no se tenía un registro de este hecho. Por feminicidio, se entiende el ser asesinada solo por ser mujer.

Este problema ha afectado tanto a la sociedad que aún con toda la lucha que se ha estado llevando durante años para detener estos delitos, muchas personas siguen de acuerdo en que “recibimos el trato que merecemos”. Burlas simples como el “hazme un sándwich” o “regresa a la cocina”, demuestran que seguimos siendo poco importantes para muchas personas, no solo hombres, ya que se han registrado casos en los que están involucradas mujeres.

En México 6 de cada 10 mujeres se ha enfrentado a la violencia y nueve mujeres son asesinadas al día. Casos como las denuncias de los secuestros en el metro de la ciudad de México y la reciente noticia del ataque a una chica en la zona de Delta en la ciudad de León, corroboran que no es una exageración y que el problema es más grande de lo que se creía.

gob.mx
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En 2018 se contabilizaron 760 carpetas pro feminicidio, los estados que más han contabilizado casos son:

-Estado de México 94 casos

-Veracruz 85 casos

– Nuevo León 74 casos

– Chihuahua 48 casos

– Sinaloa y CDMX 38 casos

– Puebla 30 casos.

No importa si son hermanas, hijas, esposas, nietas, sobrinas, todas tenemos derecho a sentirnos seguras y llevar una vida sin miedo. Aunque la lucha por los derechos de las mujeres ha hecho grandes cambios en la sociedad, aún nos queda mucho camino por recorrer, ya que no tenemos la seguridad de regresar con bien a casa o regresar, lo más impresionante de estos casos es que se siguen culpando a las víctimas, se les juzga por cosas como su forma de vestir, caminar o hablar.

Como mujer he vivido muchas situaciones de acoso callejero y laboral. El miedo y la incertidumbre que provoca el no poder hablar de ese tipo de cosas, ya que podemos ser juzgadas como las provocadoras de estas situaciones, nos deja pocas opciones para seguir abriéndonos paso en nuestra vida cotidiana. No podemos seguir aceptando que este tipo de cosas sean normales o que al contar tu historia se te diga que eres una exagerada o que “te están chuleando”, porque todos merecemos respeto.

Mariana DM
Por Mariana DM

 

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