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El origen de la maldad

¿Por qué los humanos cometen actos atroces?

Por:  Francisco J. Ruiz

El psicólogo social Philip Zimbardo de la Universidad de Stanford realizó hace algunas décadas un estudio sobre la naturaleza del mal que reveló un estremecedor lado del ser humano que nadie se había atrevido a confirmar.

1 maldad

Sí, la maldad existe, pero no tiene que ver con la posesión del cuerpo humano por parte de demonios o espíritus malignos. La maldad aparece a través de una serie de actos que intentan provocar daño a otras personas.

Pero, ¿qué es lo que motiva a los humanos a cometer actos atroces?

En su libro El efecto lucifer, Zimbardo analizó los motivos que llevan a una persona a cometer los actos más inhumanos. Y descubrió que todos somos potenciales seres violentos; todos podemos hacer daño aunque lo neguemos.

A través de un ejercicio que consistió en simular una prisión conformada por estudiantes de la Universidad de Stanford, logró concluir que en nuestra vida existen algunas fuerzas que no somos capaces percibir y que nos impulsan a tomar determinadas decisiones.

Fuerzas disposicionales

El psicólogo las describe como aquellas fuerzas que podrían presentarse de manera genética en nuestro organismo. Lo que alguna vez fue llamado el “gen de la maldad”, pero sin llegar a ser tan radical como el término. Tal situación nos colocaría en disposición de llegar a ser “malos”.

Fuerzas situacionales

Son aquellas que dependen del espacio y el tiempo. Supongamos que te encuentras en una fiesta entre amigos. Tú llegas con la idea de no beber más que dos copas de vino, pero de pronto el “ambiente” te hace desear beber más. Además, tus compañeros comienzan a invitarte más tragos. Sin darte cuenta, terminas más ebrio que nunca.

Fuerzas sistémicas

Éstas tienen que ver con las “reglas” que son implantadas por los sistemas en los que nos involucramos. El sistema político, económico, religioso, cultural, etc. Puede conducir nuestro día a día, por lo que son las más potentes e imperceptibles.

¿Crees que nunca serías capaz de cometer un acto atroz?

Es mejor que lo pienses dos veces. Zimbardo, en su prisión simulada, usó a varios estudiantes sin ningún tipo de antecedente violento. Pero debido a todas las fuerzas a las que éstos se enfrentaban, pronto afloró un ambiente hostil en el que él mismo se vio involucrado.

No hay justificación para la maldad

Pero nada de esto sirve como justificación ante la maldad. La última palabra la tendremos nosotros a la hora de elegir el camino que deseamos abordar. Y ahora que tienen conocimiento de esto, su tarea es ser capaces de entender su entorno para optar por las mejores situaciones.

Si quieres saber más sobre este tema, te recomedamos leer El efecto lucifer de Philip Zimbardo, también puedes ver la cinta Stanford Prison Experiment de Kyle Patrick Alvarez (2015).

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