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LOS NIÑOS LLORONES

Los cuadros malditos de Bruno Amadio

Por: Juan Manuel López

Desde las facetas más tempranas, el hombre, necesita del respeto y cariño de aquellos que lo rodean, y no es por cuestiones de egoísmo u orgullo, sino más bien para un pleno desarrollo con madurez, integridad y felicidad.  Absolutamente todos los humanos necesitamos ser reconocidos. Al menos eso es lo que explicaría un psicólogo desde la perspectiva de la Pirámide de Maslow: Necesidades Fisiológicas, Seguridad, Sociales, Estima y Autorrealización.

Es de aquí donde partimos para contar la siguiente leyenda, mito o ¿verdad?

Existió una vez un hombre, Bruno Amadio, nacido en Venecia a principio del siglo pasado (1911-1981). Se dice que tras participar en la Segunda Guerra Mundial, decidió tomar el pincel y retratar el sufrimiento a causa de este conflicto, así que comenzó a pintar cuadros de aquellos niños que viera por las calles, huérfanos, destrozados. Intentaba plasmar su dolor, tanto físico como mental, a través del llanto.

“Bragolin”, como firmaba sus cuadros, captó 27 niños, todos ellos envueltos en lágrimas realistas.

Pero el éxito no parecía llegar ante sus deseos por una aceptación y admiración de la gente, cuentan que por la desesperación, Bragolin recurrió a realizar un pacto con el Diablo para conseguir que sus pinturas tuvieran éxito y popularidad.

Y lo consiguió, aunque con la suerte en contra. A raíz del supuesto convenio, misteriosas cosas pasaron en torno a sus obras, cosas lamentables y terribles, como se relata que en uno de los orfanatos donde vivía uno de los niños que pintó, sucumbió ante las llamas de un incendio reduciéndose todo y todos en cenizas a excepción del cuadro, donde dicen quedó atrapado el espíritu del niño.

niñosbruno

A principio de los 70’s, comenzaron estos “Niños llorones” a popularizarse así como su mala suerte; se corrió el rumor de que todo aquél que posea al menos unos de estos cuadros será víctima de situaciones como ruidos de canicas, cosas que desaparezcan o cambian de lugar e inclusive se dice que tú mismo puedes hacer un pacto con Satanás si te paras frente a uno de estos cuadros.

Muchos afirman que si observas con detenimiento, se pueden descubrir varios secretos como la cara de Satanás o un pez.

Frente a los testimonios de los hechos misteriosos, los fabricantes dejaron de crear reproducciones de dichas obras ante el miedo, así como los propietarios de alguna de éstas obras, las arrumbaron en algún lugar o las subastaron.

En la actualidad, podemos encontrar varios de sus cuadros en el mercado con costos variados

Sería interesante, en lo personal, comprar uno de estos cuadros y colgarlo durante una temporada en la cabecera de la cama, eso sí, teniendo un extintor a un lado por si las moscas.

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