Compartir,

Posted in:

MALA LECHE

Seres malos, agrios y nefastos

 Al que obra mal…

Por Laura Fernanda Meráz.

Estimados lectores, dejaré para otra edición un artículo sobre el sentido literal de “La mala leche”, non grata para nuestra salud. Por ahora les hablaré sobre un comportamiento que no deja nada bueno para nosotros ni para los demás, acciones de personas que con sus actitudes se han ganado a pulso pertenecer al gremio de lo que denomina esta expresión vulgar (gente mala leche); seres agrios, voluntariosos, mal intencionados, en pocas palabras, malas personas.

Sin duda alguna, todos podemos ser buenas personas, pero infinidad de circunstancias nos pueden volver muy malas sin darnos cuenta, llevándonos a actuar de manera grosera hacia los demás e incluso hacia el medio ambiente; movidos por nuestra propia inseguridad, enojo momentáneo, ambición o por un acto reaccionario en defensa propia dentro de nuestro ambiente social.

malaLeche (2)

Cuando nos agriamos con estas actitudes, nos aislamos, dejamos de agradar a nuestros amigos y conocidos. Pero las cosas no terminan ahí, lo peor de todo es que este comportamiento se comienza a esparcir como un virus, contaminando a otras personas carentes de criterio como para defender sus ideas y su propia visión de las cosas.

El virus de La mala leche también contamina apersonas amargadas y vulnerables, o seres acomplejados buscando ser aceptados a costa de andar desprestigiando o mal obrando a quien se le cruce en su camino.

A veces se nos hace fácil caer en ese juego sin pensar en las consecuencias. Supongamos que estamos en una reunión y alguien platica algo negativo sobre una persona que te agrada, tienes dos opciones: o no dices nada; por algo en la sabiduría popular existe el dicho -si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada-, o si eres de las personas que no tiene pelos en la lengua defiendes a tu amigo y manifiestas -a mí me cae bien-, y punto.

malaLeche (1)

Aunque les duela, si no cortamos de raíz la mala vibra y le entramos al juego de la negatividad, nos acabamos al ausente y terminamos convirtiéndonos en lo que le sigue a la leche agria, gusanos que se retuercen en la hipocresía y la doble cara. Pues sucede que, si nos topamos al ausente, hasta de mano, sonrisa y beso lo saludamos, como un Judas Iscariote. Y, es que, puede ocurrir que lo que dicen sean exageraciones, realidades distorsionadas, corregidas y aumentadas, como el juego del teléfono descompuesto. Lo mejor es ir al grano directamente con quien tenemos el problema, ya saben, hablando se entiende la gente.

OTRO TIPO DE MALA LECHE, ES LA CRÍTICA QUE NO ES PARA MEJORAR O DAR SOLUCIONES, PUES NO CAMBIAMOS A NADIE CRITICANDO SI NO MOSTRANDO LOS ACIERTOS Y APUNTANDO HACIA LAS ACCIONES A MODIFICAR, NO A LA PERSONA, ESO HACE UNA DIFERENCIA MUY IMPORTANTE.

Hay que entender que cada ser humano tiene su modo de pensar, una vida diferente, en cosas coincidirán, en otras no, pero perder la amistad de una persona sólo por habladurías de alguien más, no es la opción y no está padre. Pensemos en la ley de causa y efecto, lo que tu das, en todos los aspectos de tu vida es lo que recibes, no hay de otra.

malaLeche (1)

En nuestra vida cotidiana será imposible no toparnos en algún momento con personas mala leche, que por cierto, ven las pajitas en los ojos de los demás y no ven las enormes trancas en los suyos. Así que aléjense de estas personas rencorosas, tóxicas, criticonas, negativas y sean libres de expresarse y forjar amistades firmes, francas y duraderas. Y la mala leche... ¡que se corte!

Y como diría mi bisabuela: El buen juez por su casa empieza.

434 Total 2 Hoy

Compartir,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>