MONTREAL

0

Por: Paulina Fernández

Muy al norte de América, existe “ese” rincón mágico del mundo que no muchos conocen, y una vez que pasa, tu corazón lo añora. Me es difícil catalogar a esta ciudad, ya que no le haría justicia. Puedo decir orgullosamente que es fantástica, llena de vida y cultura, pero ¿qué más? ¿Qué la hace tan especial que cualquiera que la visite sienta melancolía cuando está lejos?Photo-A-Montreal-Skyline-4920

Montreal es esa parte del planeta en la que ésta se niega a soltar la mano    europea de su pasado y absorbe al mismo tiempo el frenético avance del mundo moderno. El resultado es fascinante y divertido.

Si bien somos una población de 1.8 millones, en la que oficialmente se habla francés y después inglés, una gran parte hablamos algo más. Un 20% venimos de otro rincón del mundo donde todo es completamente diferente. Imagina a qué punto es tan complejo este lugar cuando hay toda la clase de religiones, todo tipo de gastronomía y todo tipo de raíces conjugadas en una isla rodeada por un lago. Uno esperaría el caos, el racismo. Pues bien, es todo lo contrario, los montrealeses saben acogerte como a uno de ellos, a no olvidar las raíces y a formar parte de esta colorida ciudad.

juste pour rire

Mont-royal observa cada rincón de la isla con su impresionante altitud e inmensos árboles y te da una vista panorámica y única de la ciudad que cuenta con innumerables edificios históricos, museos de toda clase, bibliotecas e Iglesias que curiosamente tras la revolución se han convertido en centros de espectáculos, bares y hasta condominios.

Aun hoy me da risa pensar la cara que hubiera puesto mi abuela al verme entrar a un show de humor con bar y todo tipo de luces donde antes fue un lugar de oración

Pero Montreal lo hace bien, la fusión es sorprendente. Y si bien, esa Europa y esa América están latentes en el paisaje general, a la vuelta de cada esquina hay algo más, cada rincón del mundo está aquí, asiático, mexicano, italiano, árabe; nómbralo, aquí lo encuentras.

Pero no son los más de 70 shows internacionales anuales, los conciertos gratuitos en las calles, los desfiles, los cientos de bares temáticos, la noche blanca en invierno, ni observar los fuegos artificiales desde el puente sobre el rio cada noche de verano. La razón por la cual vale la pena visitar este lugar y enamorarte, es por cada minuto que puedas pasar aquí, porque no importa la temporada del año que vengas, siempre está esa magia.nuit blanche

Encantan los días nublados de primavera que van rompiendo el hielo sobre las ramas para dar paso a ese color vivo que de repente está en cada rincón de la ciudad mientras que los habitantes comienzan a salir en short al mínimo rayo del sol tras un largo invierno; los largos días de verano aunque no sean numerosos son húmedos, soleados, donde puedes estar sentado junto al lago viendo a una persona caminar sobre la cuerda floja mientras que alguien toca el piano del otro lado y alguien más pinta el paisaje. Perdiéndote en la multitud  o en las playas artificiales junto al rio.

 

Los hipnotizantes y coloridos días de otoño, donde tu caminata se ve bañada de tardes rosas y el camino cubierto de hojas rojas y doradas, en donde el clima siempre es perfecto para un buen café caminando junto al rio que refleja la luz de los edificios. O los blancos días de invierno donde el gris contrasta “europeamente” y el Montreal subterráneo toma más vida que cualquier otra época del año.

mtl

No por vivir a -30 grados centígrados las personas son menos cálidas. Montreal no es sólo un lugar a visitar, es el pequeño rincón escondido del mundo donde la vie est parfait y el mañana siempre tiene algo nuevo a descubrir.

DEJA UNA RESPUESTA

Déjanos un comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí