El Momento Presente

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momento presente

Durante mi búsqueda de sentido a mi propia vida y de sentido a la vida misma, cada vez se hacía más frecuente el término Momento Presente en la bibliografía, videos y pláticas que encontraba.

En diversas disciplinas y prácticas, algunas milenarias y otras recientes, dicho término aparece como un cimiento para el desarrollo de una vida plena, desde el punto de vista psicológico, emocional, mental y físico .

Pero, ¿que es el Momento Presente?

Sabios de la antigüedad, desde Buda, hasta renombrados neurocientificos como Joe Dispenza, definen el momento presente como un estado permanente en el cual sucede el tiempo y los acontecimientos o experiencias que cada ser tiene.

De acuerdo con esta definición, el momento presente es un estado que no cambia y allí es cuando comienza la confusión de nuestra mente intelectual , pues solemos darle la cualidad de presente a lo que sucede en un momento dado.

El momento presente, si es permanente, perenne por decirlo así, no cambia, lo que cambia es el contenido del momento presente, y en el contenido se encuentra el tiempo, el ambiente (lo que nos rodea) y la forma.  

Eckhart Tolle, renombrado y respetado escritor canadiense, famoso por libros como El Poder del Ahora, define al ego como la relación disfuncional con el momento presente.

Analicemos está definición. El ego, esa parte del intelecto personal siempre quiere controlar el resultado final de todo cuanto lo atañe. En el tiempo, el ego vagabundea constantemente entre el pasado, sintiendo nostalgia, culpa, dolor y sufrimiento, y entre el futuro, sintiendo aprehensión, inseguridad, ansiedad. En cuanto al ambiente, el ego vive queriendo cambiarlo y controlarlo, “ si yo pudiera vivir en otro país me iría mejor”, “si yo tuviera una casa, podría vivir en paz” “ si tuviera otro tipo de vecinos, la vida sería más llevadera”.

Y si tocamos el tema de las formas, el ego quiere el mejor cuerpo, quiere poseer al mejor cuerpo, etc.

Entonces, ¿cómo podemos aprender a estar, a vivir, y a disfrutar del  momento presente, sin confundirlo con su contenido?

Partamos de la siguiente pauta para lograr la práctica de la aceptación del momento presente:

Evita reprimir sensaciones, emociones, pensamientos y sentimientos que se están generando en un determinado instante, pues esto solo nos lleva a no vivir lo que es inevitable, a postergar nuestra vida como si fuésemos eternos.

Si el momento presente es inherente a la Vida, nos iría mejor aceptándolo ¿no crees?

Sin embargo, solo se puede aceptar aquello de lo que se es consciente.

Así que ¿ Cómo me hago consciente del Momento Presente?

    Te has puesto a pensar alguna vez la cantidad de músculos que necesitas para sonreír, caminar, para levantarte o sentarte?

Tal vez si lo has hecho, sin embargo, no piensas en ello siempre que sonríes, caminas o te levantas ¿Verdad?

Lo mismo sucede con el Momento Presente. No es necesario buscarlo, esperarlo o controlarlo. El Momento Presente ES y ESTÁ siempre. Para decirlo de otra manera en el eterno Momento Presente transcurre la impermanencia del tiempo, del ambiente y de la forma, es decir, transcurre nuestra existencia y la existencia de todo cuanto nos rodea.

Entonces ¿Cómo diablos lo experimento?

De una manera sumamente sencilla:

Aquietando tu cuerpo, colocándolo en una posición cómoda, comienza a notar tu respiración, escucha los sonidos que produce, sin querer controlarlos, nota como tu abdomen y tu tórax se expanden y contraen rítmicamente, todo tu cuerpo poco a poco se coloca en una sintonía constante con tu respiración.

Permaneciendo quietos, dejando que los pensamientos lleguen a tu mente, pero sin detenerlos ni hacerles caso, sin juzgarlos, así como también a las sensaciones y emociones que se presenten, y cuando veas que has seguido a alguno de ellos, regresa amablemente a la atención de tu respiración, realizando esta práctica con los ojos cerrados suavemente y sin interrupciones por un periodo de 5 a 30 minutos diarios.

Para que me sirve vivir o ser consciente del Momento Presente?

Al centrarnos en nuestra respiración, dejamos descansar al cuerpo, por decirlo así, se resetea, y con esto se normaliza la producción y mantenimiento de todas las células, particularmente de las inmunes, el nivel de cortisol, la hormona del estrés, disminuye, lo que contribuye a una tensión arterial normal y regular, disminuye el nivel elevado de glucosa sanguínea, en general, las células dañadas se regeneran y mejora la síntesis de proteínas, enzimas y hormonas, además se liberan endorfinas.

Al tranquilizar a la mente,  las ondas cerebrales disminuyen de frecuencia. En las horas de vigilia las frecuencias cerebrales trabajan en un nivel Beta a Beta alto, esto quiere decir que procesan información de una manera muy rápida.

Cuando la mente se ocupa de mantener la atención en la respiración, las ondas cerebrales disminuyen a un nivel Alfa, Delta y en excepcionales ocasiones hasta Zeta. Estos niveles  se asocian con los estados creativos, de resolución de problemas y conflictos e incluso con estados de iluminación.

En conclusión, el Momento Presente es el momento Real en el que experimentamos nuestra existencia. Dónde desaparecen las preocupaciones, las angustias y el miedo. Dónde podemos generar nuestras verdaderas capacidades creativas y gestionar las emociones reprimidas para darles la mejor salida. La decisión es tuya.

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Tengo formación de Médica Veterinaria Zootecnista, ejerzo y vivo de mi profesión, la cual disfruto enormemente, amo y respeto a la Naturaleza en todas sus formas, dimensiones y dinamismo. Estoy convencida de que el ser humano es un vehículo maravilloso y perfecto para la expresión del Ser Superior. Amo la música y la danza tengo matrícula de instructora de zumba, puedo pasar horas sin conversar con nadie. Busco frenéticamente el sentido de la vida y la vida.misma me asombra constantemente. Considero a Neville Godard un verdadero maestro espiritual y psicológico, mis pasatiempos favoritos incluyen la lectura, el tejido, las pláticas con amigos y colegas y el baile. Soy mamá de dos adultos recientes, divorciada desde hace 7 años, optimista, enamorada del conocimiento.

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