VICIOS OCULTOS

Ain't nobody got time for that!

0

PRAVIA 12 (julio – agosto 2014)

Por: Patti Chapatti as in Patti Brockovich.

Todos tenemos fantasmas en el clóset… todos. Pero no es lo mismo ocultar aquella vieja costumbre que tienes de cantar y bailar, en toalla, los hits de Los Cadetes de Linares que omitir que tienes un síndrome obsesivo compulsivo el cual hace que te tomes, por lo menos, treinta minutos cada vez que tienes que ir al baño.

¿Vicios ocultos? Recuerdo la primera vez que escuché este término legal: estaba en una junta donde se negociaba la compra-venta de un terreno y, a pesar de que no soy abogada, trato de diversificarme y aprender lo más que se pueda en mi trabajo (mentira  que me digo a mi misma para sentirme poquito mejor y evitar aceptar el hecho de que no tengo vida y no se trata de “diversificación” laboral sino de una forma contemporánea de esclavitud).

Para entender qué son los vicios ocultos es necesario que primero los definamos, so here we go:

Se ha de partir de la consideración de que existen vicios ocultos cuando la cosa objeto del contrato padece un defecto no manifiesto; es decir, que no está a la vista, salvo que, a pesar de ello pueda ser fácilmente reconocido por el comprador por razón a su cualidad de perito en la materia.

Entonces, eso quiere decir que cuando uno compra una casa, un local, un terreno, etc. debe considerarse que si existen condiciones y/o características que no sean evidentes a la vista en el momento de la compra y que después se descubran, puede buscarse algún tipo de compensación, cobrarse una penalidad o, en el peor de los casos, la anulación del contrato. Es importante mencionar que para que este “saneamiento” por vicios ocultos proceda, es necesario que éstos “vicios” hagan impropia la cosa del objeto del contrato, es decir, hagan imposible el uso para el que fueron destinados (casa= lugar para habitarse; local comercial= espacio en donde opera un negocio) o que de haber tenido conocimiento de éste vicio, hubieras pagado mucho menos por la adquisición del bien.

Eso quiere decir que a menos que tu sueño sea salir en TV con Laura en América no comprarías un local comercial para tu negocio de “Burritos Norteños” si supieras que el sistema de drenaje del local está a punto de colapsar -debido al mal uso que se le ha dado hasta ahora, sumado a la pésima calidad de la tubería-. Eso, es precisamente un vicio oculto, algo que aunque no es evidente, está ahí y que generalmente aparece o se descubre en la peor de las circunstancias (¿visita inesperada de Salubridad anyone?).

Pero hoy quiero utilizar este término legal para hablar de nuestras relaciones interpersonales, sobre todo las que se viven en pareja. En la actualidad, donde todo mundo parece padecer filofobia*, existen todavía los valientes que se aventuran a tener una relación sentimental, aunque la mayoría lo haga con una mano adelante y la otra atrás (que generalmente esta haciendo “changuitos” o… sostiene una navaja por si las moscas).

Cuando se trata de vivir en pareja, en la mayoría de los casos, intentamos ser la mejor versión de nosotros mismos, hacemos el mayor de los esfuerzos: cedemos, aceptamos y en algunos casos ignoramos – ¿que si me molesta que la tapa del baño se quede levantada? naaaaahhh -. Pero por más “Drano” que le echemos a nuestras tuberías tapadas la realidad es que, tarde o temprano, vamos a tener que llamar al fontanero.

Con esto quiero decir que no podemos ocultar, por mucho tiempo, nuestros vicios. Pero aquí es donde entra un factor determinante y fuera de todo contexto legal: el amor. Es por ello que dependerá de cada quien si prefiere vivir en una casa que se inunda cada 5 años a estar constantemente expuesto a pequeñas goteras presentes en todas las habitaciones del hogar.

Hoy en día creo que es muy común que nos cueste trabajo relajarnos, soltar el cuerpo y entregarnos en cualquiera de nuestras relaciones – familia, amigos y pareja- , pues es bien sabido que nadie compra la vaca si, ¡le regalan la leche! . Y andamos ahí, con el checklist en mano dibujando “tachitas”, haciendo contratos, promesas: indecisos todo el tiempo sobre si deberíamos arriesgarnos y arrendar nuestro tiempo, entrega y espacio en lugar de ejecutar un contrato final… y lo peor de todo, ¡viéndole el colmillo al caballo regalado!

Volviendo al concepto legal de vicios ocultos,éste menciona que los derechos a exigir una compensación debido al daño o imperfección que se denuncie, no se ejecutará en el caso de que éste vicio pudiera “ser fácilmente reconocido por el comprador por razón a su cualidad de perito en la materia”.Esto quiere decir que si es amarillo, aletea, hace “pío pío”, huele a pollo y sabe a pollo…. ¡Es pollo!

En fin, creo que después de todo, hay casas para todos los gustos y sabores, lo importante es definir con qué se puede y se quiere vivir y con qué no.  Pongamos especial atención al deterioro, las debilidades e imperfecciones que pudiera mostrar y/o tener nuestra pareja, no con la intensión de exigir compensación alguna, sino con el propósito de fortalecernos y hacer equipo: tú goteas, siempre lo hiciste y al parecer siempre lo harás, no puedo hacer mucho al respecto pero… ¡Nadie trapea como yo!

Después de todo, no olvides que tu pareja es la persona que has elegido, no sólo por la fachada (muy preciosa por cierto, estilo neoclásico y todo el pedo) sino porque sabes que es precisamente ahí, en ese lugar ruidoso y con la alfombra percudida, donde tocas base. Home is wherever I’m with you.

* Filofobia: Miedo a Enamorarse o Comprometerse Emocionalmente

DEJA UNA RESPUESTA

Déjanos un comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí