Inteligencia Emocional: el gran paso al auténtico ser

0
inteligencia emocional destacada

La Inteligencia emocional implica descubrir las emociones y sentimientos propios, reconocerlos, manejarlos, crear una motivación propia y gestionar las relaciones personales.

Por un momento, recuerda todas esas veces en las que te has sentido molesto o molesta, esas ocasiones en las que te resulta sumamente difícil contenerte de gritarle a la otra persona, o en esas ocasiones donde le has gritado a alguien que, sin deberla ni temerla, estuvo en el lugar incorrecto en el momento incorrecto.

Quizá sientas algo de vergüenza, pero es normal, y es más común de lo que pensamos. Pero hay un término que la Psicología le ha dado a la solución a todos estos problemas: Inteligencia Emocional.

Sí, suena muy bonito el término y todo, pero… ¿qué es eso?

Cualquiera puede ponerse furioso, eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta… eso no es fácil.”

Aristóteles

Ese es un excelente ejemplo tanto teórico como práctico de lo que este término significa, pero por si aún existen dudas, la Inteligencia Emocional es esa capacidad humana que combina asertividad con empatía.

La infancia es un factor clave para poder aprender (o no) esta habilidad, pero eso no significa que no sea posible no desarrollarla en la edad adulta, aunque tampoco será tan sencillo.

De hecho, existe un libro cuyo título es ese: “Inteligencia Emocional. Por qué es más importante que el cociente intelectual”, escrito por un psicólogo y periodista llamado Daniel Goleman, quien a base de estudios e información científica (desde el punto de la biología y las ciencias neuronales) va desglosando detalladamente este término.

Daniel Goleman

Te puede interesar: Kundalini, la iluminación espiritual a través del yoga

Los sentimientos y emociones nunca son cosa sencilla. Muchas veces se desea hacerlos a un lado, evadirlos e incluso negarlos, pero seguro la experiencia de cada uno podrá demostrar que estas conductas sólo han ampliado el problema inicial.

El miedo, la alegría, el desagrado, la ira, la tristeza y todas las demás emociones que se te puedan venir a la mente forman parte del ser humano, por más que deseemos que no fuera así, y hay que aprender a vivir con ellas, ya sea para bien o para mal.

Y en un mundo donde cada vez pareciera más complicado el espacio para el auténtico ser de cada quien, esta habilidad es cada vez más escasa, pero curiosamente, también comienza a ser más demandada en cuestiones laborales.

Está demostrado que aquellas personas que saben gestionar mejor sus emociones, son más exitosas, y ¿a quién no le gustaría ser exitoso?

Pero más allá de eso, ¿a quién no le gustaría llevar una vida sin tantas complicaciones ni desgaste y concentrarse en aquello que verdaderamente vale la pena? O sea, vivir, con sus altas y sus bajas, como una impredecible pero muy entretenida montaña rusa.

Fuentes

DEJA UNA RESPUESTA

Déjanos un comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.