Wetiko, el virus del egoísmo que afecta a toda la humanidad

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Wetiko es el virus que nos hace egoístas, nos hacer tomar actitudes que causan problemas a los demás.

Wetiko es el nombre que los indígenas nativos de americanos para describir el canibalismo (no de manera literal, más bien, espiritual); y a una persona diabólicamente malvada que no se preocupa por el bienestar o la integridad de sus semejantes.

Anton Lavey, el papa negro del satanismo, describió a las personas que absorben o comen a otras de manera espiritual en su Biblia Satánica, y los llamó Vampiros Psíquicos. Asegurando que las actitudes malvadas o egoístas que tomamos siempre han estado en nuestra elección de si hacerlas o no.

Mientras tanto, el columnista habitual admirador de Carl Jung, Paul Levy, fue quien acogió el termino de wetiko; en su trabajo digno de reflexión titulado «Dispelling Wetiko» (Disipando al Wetiko).
Paul Levy afirma que vivimos un momento donde gran parte de los fenómenos psicosociales que nos envuelven demuestran que el «virus» del egoísmo está más presente que nunca.

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Historia de Wetiko

El historiador Jack Forbes explicó en su libro «Colombus and Other Cannibals» que cuando las comunidades indígenas fueron visitados por los conquistadores europeos que buscaban invadir sus tierras y su mundo, los definieron como personas infectadas por el Wetiko. Fue la tribu de los cree de Canadá quienes usaron esta designación por primera vez, aunque los ojiwa, por ejemplo, utilizaban ya el conocido término «windigo».

“El canibalismo es el consumo de la vida de otra persona para el beneficio propio”

Jack Forbes

Que aunque para los indígenas el egoísmo venía de un virus que se contagia, algo que viene desde fuera; para Carl Jung siempre estuvo ahí el ser del egoísmo, y dependía de nosotros si seguíamos su camino o no.
Así, actitudes tan comunes como los celos, la avaricia, el ansia de dominio y el propio egoísmo, son en realidad producto de nuestra colectividad inconsciente, nuestras sombras más oscuras y ese «yo» disociado de la consciencia que se deja llevar por los actos más ruines.

Puede ser posible que si observamos a alguien con conductas egoístas que dañan a otra personas, queramos imitar y también sacar provecho; pero no es que realmente nos “contagie”, pues al final es nuestra elección si decidimos tomar las mismas actitudes o no.

Fuentes:

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