WICKED

La magia existe, pero debes trabajar por ella.

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PRAVIA 08

Por: Romina Pons.

Cecilia de la Cueva estudiaba conmigo en la prepa. Era de esas personas que siempre tenía algo positivo que ofrecer. La primera vez que la vi sobre un escenario, en El Mago de Oz, una obra que presentó el grupo de teatro de mi prepa, ella no era la protagonista, ni la mejor voz. Sin embargo algo había en ella que mis ojos se clavaban en su interpretación. Ahora lo entiendo. Bien decía Einstein que para ser genio, el 99% depende del esfuerzo, las ganas y el trabajo duro. Ahora es Glinda, la bruja buena en Wicked, uno de los musicales más ambiciosos en la historia del teatro en nuestro país. Pensaba usar sus respuestas para componer un artículo, pero dada la magia y honestidad de su persona, les dejo sus respuestas, prácticamente sin editar. Que la magia los acompañe.

¿Dónde te preparaste?

No tengo una escuela concreta, mi mayor maestro fue el escenario. Cuando cada día te enfrentas a tu peor enemigo y aliado (tú) en el ring más aterrador y hermoso de tu vida (el escenario) es donde descubres tu potencial, tus debilidades y fortalezas, debes estar en constante estudio propio.

Mi preparación formal inició en mi prepa, en el taller de Teatro Musical, después vinieron compañías amateur como Teatro UIC y Broadway México. Mas adelante comencé mi carrera profesional en OCESA y pude pagar mis estudios. Tomé clases particulares de danza, canto y actuación, con maestros como Robert McQueen, Javier Medina, Russel Dominguez, Miguel Manzo, Iker Michelle, y James Kelly.

¿Cuándo te diste cuenta que lo tuyo era el teatro musical?

Mentiría si no dijera que fue instantáneo. Es que es como el amor. Cuando estas enamorado, ¡simplemente lo sabes! Recuerdo claramente que en mi primera función de El Mago de Oz, estaba escondida detrás de una casa de cartón sobre el escenario, antes de hacer mi entrada “triunfal” y esperando mi cue. Lo único que podía sentir era un terror extasiantemente bello y abrumador y lo único que podía pensar era: “¡Cómo me gustaría hacer esto por el resto de mi vida!”

Yo te vi esa vez. Honestamente, ¿pensaste en ese momento estar donde estás ahora?

¡Jamás! Yo tenía un sueño, pero era sólo eso, un sueño… que en ese momento parecía inalcanzable, y aunque me creía capaz, jamás creí que fuera posible, era algo completamente fuera de mi alcance: La gente se prepara desde los 3 o 4 años para dedicar su vida a esto, y empecé tardísimo.

¿En qué obras has participado?

-Los Productores (Adal Ramones, Pedro Armendáriz)

-El Diluvio Que Viene (Jaime Camil, Ernesto D’Alessio)

-Dulce Caridad (Lola Cortés, Mauricio Martínez)

-Mamma Mia (Rocío Banquells)

-La Linea Del Coro (con talentosísimos bailarines e interpretes)

-Mentiras (Angelica Vale, Dalilah Polanco)

 ¿Alguna vez sentiste miedo de entrar en un mundo tan complicado?

¡Claro! Los primeros años viví aterrada, lo único que escuchas es: “del arte no puedes vivir”, “el teatro no te va a dar de comer”, y siendo franca, es una profesión sumamente difícil, pero no imposible, si no, ¡nadie haría teatro! Que tengas o no trabajo no depende enteramente de ti o de tu talento, influyen muchos otros factores que están fuera de tu alcance, pero sí está a tu alcance tener siempre un plan b en caso de emergencia(risas). Va a costar tiempo, trabajo y sacrificio, además de una que otra ojera permanente, y la llevas con orgullo.

¿Qué es lo que más disfrutas de estar en un escenario?

El factor sorpresa y el caos.

Platícame de tu experiencia en Mentiras.

Sublime. Hacer una obra completamente mexicana, es un orgullo total. Fue una gran escuela para Wicked porque requieres una técnica vocal y actoral muy sólida. Amé encarnar personajes tan distintos. Sólo puedo pedir al universo que José Manuel López Velarde (director) siga escribiendo maravillas y nunca abandone la locura.

¿Qué es lo más gratificante de tu profesión?

Llegar a casa a las 2 am sin energía, con hambre, pendientes, sueño, dolor de pies a cabeza y estar tan sonriente como te lo permita la cara, porque simplemente te invade la felicidad de estar consciente de lo que haces.

¿Qué es lo más complicado de tu profesión?

No disponer de tu tiempo, nunca tener vacaciones como la gente normal, no tener más de dos o tres días libres a la semana por un año o año y medio.

¡Estar siempre al cien! Es una lucha constante con tu cuerpo, lo tienes que tratar muy bien para que rinda, porque hacer teatro nos convierte en deportistas de alto rendimiento.

¿Qué sentiste cuando fuiste elegida para Wicked?

Sentí que la gravedad se perdió por algunos minutos, me sentí libre, sin peso. Juro que volé un poquito, por su puesto que lloré como media hora en casa de mis suegros, pero fue una sensación que nunca en mi vida había sentido… y no sé si la volveré a sentir. Fue mágico.

¿Cuánto tiempo y qué tan demandante fue armar Wicked?

Wicked es un monstruo, una obra de primer mundo. Cada detalle es cuidado y debe ser ejecutado a la perfección: desde cómo amarrarte los zapatos hasta en qué posición te paras en el escenario, y aunque todo debe ser planificado, debe verse espontáneo.

Muchas personas trabajamos juntos simultáneamente para dar una función y somos como engranes a la medida, no debe haber ni un sólo error, ni el mas mínimo desajuste, y para lograrlo se necesitan muchísimas horas de ensayo, repetir todo tantas veces hasta que se vuelva orgánico.

¿Qué sentiste el primer día de Wicked?

Sentí orgullo y alivio además de una necesidad tremenda de comer Nutella y dormir. Llegar al estreno es una labor titánica, llegas agotado y desgastado pero debes verte fresco. La gente olvida que llevas dos meses encerrado ensayando 12 horas diarias y entre mas te acercas al estreno, los directores piden más y más trabajo.

¿Dónde te ves en 5 años?

Me veo feliz, muy sonriente. No me gusta ser concreta con lo que quiero en cantidad de años, siento que si no logras exactamente lo que tanto tiempo tuviste en mente, te sientes decepcionado en lugar de dejarte maravillar por lo que viviste y aprendiste a lo largo de ese tiempo.

¿Qué consejo le darías a quienes quieran dedicarse al teatro?

Que luchen con todas sus fuerzas por llegar a donde quieren, sin sacrificar su esencia y valores. Cuesta trabajo, hay muchas dudas en el camino, va a haber muchas personas que tratarán de hacerte desistir, pero mientras nunca quites la mirada de la meta, trabajes y estudies con mucha disciplina, pasión y amor, estás del otro lado. Disfruten el camino, que es parte del agasajo, las victorias no saben a nada si nunca has sido derrotado. Importantísimo: nunca dejen de estudiar, a veces se nos ve como personas tontas pero es todo lo contrario. Debemos saber de todo pues esto es un arma para nuestro futuro, para personajes, audiciones y para la vida. DOS

Fuiste a NY como parte de los preparativos de Wicked, ¿Qué se siente estar en Broadway?

¡Divino! fueron 31 horas hermosas. Pisar el Gershwin Theatre, conocer a las protagonistas de la obra mas importante de los últimos diez años de Broadway, conocer a su creador (Stephen Schwartz) y que además tocara al piano para nosotras en el mismo salón de ensayos donde Idina Menzel y Kristin Chenoweth ensayaron fue vivir un sueño. Porque no sólo fui como una gran admiradora, por primera vez en mi vida, fui a Broadway a trabajar.

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