¿Por qué los ancianos en Japón desean ir a prisión?

0
Ancianos destacada

En Japón, los ancianos han comenzado a cometer pequeños delitos para entrar a la cárcel y así tener con quién hablar, en dónde dormir y algo qué comer. 

En Asia y Europa se esta presenciando el fenómeno de ancianos que están siendo marginados, acusados por dejar de ser productivos, regañados por los más jóvenes por no saber utilizar la tecnología o hablar el lenguaje de la juventud actual. Gente que se enfrenta día a día a la muerte y enfermedades, dificultades motrices o cognitivas, pobreza extrema y soledad en el anonimato de la adultez mayor.

Los ancianos se han vuelto el nuevo grupo de delincuentes que está llenando las cárceles de Japón. Son arrestados, principalmente, por robar en tiendas y por reincidir hasta seis veces en el mismo delito. Su objetivo es, precisamente, acabar en prisión. Estar en un lugar que les proporcione techo, comida y compañía; a cambio de su libertad.

Te puede interesar: Wetiko, el virus del egoísmo que afecta a toda la humanidad

Algunas prisiones han tenido que modificar sus instalaciones para adaptarlas a la gente mayor.

Los datos lanzan que en 1990, los delitos de personas mayores de 60 años, llegaban al 4% del total; los delitos cometidos por personas mayores son actualmente el 25% del total. Como resultado, hay 5 mil ancianos japoneses en la cárcel (alrededor del 20% de la población está en prisión).

“Las personas están más aisladas. No encuentran su lugar en esta sociedad. No pueden soportar la soledad”, afirma Kanichi Yamada, de 85 años.

Kanichi
Kanichi Yamada

Algunos ancianos japoneses deciden cometer suicidio ante la soledad y la pobreza

Frente a la soledad y la pobreza, algunas personas mayores en Japón deciden no cometer ningún crimen contra la sociedad. En su lugar, deciden suicidarse. Esto influye en la tasa de suicidio de Japón, la cual se posiciona como la más alta en todo el mundo: tan sólo en este país, unas 25 mil personas cometen suicidio, de las cuales 10 mil son personas mayores de 60 años.

Mientras tanto, el Gobierno nipón también se ha visto obligado a construir nuevas salas de prisión por un importe de unos 44 millones de euros, para albergar a miles de ancianos reclusos.

Fuentes

DEJA UNA RESPUESTA

Déjanos un comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí