Xoloitzcuintle, el perro guardián del inframundo

0
xoloitzcuintle destacada

Con más de 7 mil años de vivir en el planeta Tierra; el xoloitzcuintle, es considerado en la actualidad, como patrimonio e ícono del pueblo mexicano.

Estamos cerca de celebrar una de las fechas más representativas en México, el Día de Muertos, y qué mejor manera de adentrarnos en las festividades, que conociendo de cerca la historia de este adorable canino.

La palabra xoloitzcuintle proviene del náhuatl Xólotl, que quiere decir monstruo, extraño o animal, y del término Itzcuintli, que significa perro. 

Con más de 7 mil años de vivir en el planeta Tierra; el xoloitzcuintle, es considerado en la actualidad, como patrimonio e ícono de la Ciudad de México; gracias a su valor cultural, y al ser un símbolo de identidad de la idiosincrasia del pueblo mexicano. 

xoloitzcuintle perro

El significado de Xoloitzcuintle en la mitología mexica

En la mitología mexica, Xólotl era el dios de la transformación, la oscuridad nocturna, lo desconocido y la muerte; y era considerado el hermano gemelo del dios Quetzalcóatl, quien en contraparte representaba la vida, la luz y el conocimiento.

De igual forma, Xólotl es el dios del ocaso, por lo que se relaciona con el paso al inframundo (ya que es el momento en el que el sol se oculta). Y era representado como un hombre con cara de perro, ya que ese había sido su castigo por descender al inframundo y por enfrentarse a Mictlantecuhtli, el señor de la Muerte, quien le entregó el hueso con el que más tarde pudo regresar al mundo de los vivos. Con esos huesos, los dioses crean al primer hombre y a la primera mujer.

En el pensamiento nahua existían tres destinos para los muertos: 

  1. Si uno moría en la guerra o dando a luz terminaría en Tonatiuhichan (la casa del sol). Ahí vivirían en jardines floridos, y al amanecer acompañarían al sol en su recorrido dando alaridos y golpeando los escudos. 
  2. Si uno moría ahogado, por rayos, lepra, gota, sarna o algo relacionado con el elemento acuoso, su destino sería Tlalocan (el lugar de Tláloc). Ahí vivirían felices entre árboles frutales, maíz y chía. 
  3. La gran mayoría que no moría por las causas anteriores tendría como destino el Mictlán (el lugar regido por Mictlantecuhtli y su señora Mictecacihuatl). Ahí iban, tanto los príncipes como los plebeyos, y todos debían pasar varias pruebas y recorrer nueve estratos subterráneos. 
perro muerte

El estrato, llamado Itzcuintlan, era habitado por xoloitzcuintles. Ahí, el espíritu del muerto debía cruzar el río llamado Apanohuayan, donde podría ser ayudado por su propio perro, pero si no había sido bueno con él en vida, no lo cruzaría, y el muerto se quedaría sin liberar su tonalli (alma); por el contrario, de haber sido bueno, el espíritu se montaba sobre su lomo para atravesarlo. Es por esto, que anteriormente se sacrificaba al perro del difunto y muchas veces se enterraba con él.

Te puede interesar: Museo Soumaya expone “20 siglos de arte en México”

Un dato relevante es, que no solo en la muerte su compañía es de vital importancia, pues gracias a sus particularidades; como la falta de pelaje y la pérdida temprana de sus dientes, lo hacen único; ya que desde tiempos remotos, se usaba para tratar malestares reumáticos, al dejarlo dormir sobre la zona afectada, y era una excelente compañía para personas asmáticas.

“Es importante que esta raza, que significa un legado cultural de nuestros antepasados en este territorio; se estudie y difunda para que las futuras generaciones la aprecien y conserven, tal como lo hicieron los antiguos habitantes de Mesoamérica”.

JORGE ALVARADO, CRIADOR DE XOLOITZCUINTLES CON MÁS DE 20 AÑOS DE EXPERIENCIA.

Fuentes:

DEJA UNA RESPUESTA

Déjanos un comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí